Solo 13 recomendaciones para aprovechar la fuerza de nuestra “frustración”

Cualquier cosa negativa tiene también su lado positivo, aunque cuando estamos hundidos, deprimidos, con ansiedad o totalmente frustrados seamos incapaces de verlo, siempre tenemos que tener presente que podamos sacar valiosas enseñanzas.

Así que vamos con ello, aquí tienes algunos concejos para aprovechar la “poderosa fuerza de la frustración”

1.- Admite que combatir por algo no tiene una relación directa con lograrlo. En ocasiones el premio no es llegar o bien ganar, sino más bien lo que aprendes a lo largo del camino.

2.- No sobrestimes lo que sientes cuando no logras lo que quieres, es normal sentirte mal. Pasa de tu emoción; piensa algo como “es normal sentirme de esta manera, y sé que es pasajero”.

3.- No te quedes en el planeta del victimismo. Deja de charlar de lo mal que te sientes, de lo injusto que es el planeta que no te premia tras el esmero.

Cambia tu discurso; es de enclenques y te aporta poco.

4.-Busca soluciones. Haz preguntas como “¿por qué razón no lo conseguí?”, “¿qué puedo hacer de forma diferente?”.

Insistir una y otra vez en lo mismo implica conseguir lo mismo, ¡no lo olvides!

Pensar de otra manera o bien buscar un plan alternativo puede ser la solución.

5.- Si se debió a falta de tiempo, preparación o bien dedicación, repite y también insiste. En ocasiones los objetivos requieren más esmero del que pensábamos en un comienzo.
Podemos no ser conscientes de su nivel de complejidad hasta el momento en que nos encaramos a ellos. Nuestra psique, alentada con nuestra ilusión y nuestro entusiasmo, puede distorsionar la realidad.
Conque tu capacidad de persistencia es la que te probará hasta qué punto quieres lo que te has propuesto.

6.- No dejes que absolutamente nadie te afirme si vas o bien no a lograr tus propósitos. Que alguien te afirme que no lo lograrás, que es realmente difícil, que lo que haces ya lo hacen miles, que pierdes el tiempo… no quiere decir que se cumpla.
No des valor a las palabras de personas que viven la frustración como algo permanente en sus vidas, que no se exponen y han decidido vivir en su zona de confort.
Si lo dejas, condicionará tu forma de ver tu progreso y actuar.

7.- Para cada Problema busca una solución. Que tardes más de lo que te hubiese gustado no quiere decir que no vayas a llegar. Responsabilízate de tus acciones.

Echar balones fuera te calma o bien justifica por un instante mas no te ayuda; al revés. Y lo sabes.

8.- Ten presente a esa persona que ha logrado lo que te planteas y piensa qué hubiese hecho.

9.- Crea tu senda y piensa en que harás para lograr tu reto. Y, en esa senda, anota posibles inconvenientes que puedas tener y lo que vas a hacer para prevenirlos o bien solventarlos.
Así te adelantas y eludes sorpresas viviéndolas como descalabros. No olvides que el llamado “fracaso” te acerca a tu éxito. Es tu chivato: te afirma qué no debes hacer más. ¡Agradéceselo y hazle caso!

10.- Valora cada logro contigo y con los tuyos, por el hecho de que todo es parte integrante de tu objetivo final. En ocasiones se desprecian los pequeños logros y no se es consciente de que el objetivo final se alcanza sumando esas pequeñas victorias.

11.- Siempre y en todo momento hay instantes de bajon, pensamientos de “no sé si saldrá”, “¿tanto esmero valdrá la pena?”, etcétera Que tu lectura no sea “esto es imposible” o bien “yo no valgo” y sientas frustración.
Automotívate y prepara tu monólogo interior, ese que te diras cuando las cosas no funcionen. Él es tu ángel, tu salvador en los instantes grises.

12.- Si debes solicitar ayuda o bien consejo, hazlo. No eres menos por esta razón. Siempre y en toda circunstancia hay personas desprendidas que aportarán algo a tu camino, personas que ponen su experiencia al servicio del resto sin miedo.
Son personas seguras de ellas mismas. No lo olvides y sé agradecido, pues fueron una parte de tu vida y tus desafíos.

13.- Visualízate. Está probado que la representación mental controlada tiene un enorme poder en la mejora y superación de nuestros proyectos.