¿Qué es la ansiedad por separación en niños?

El trastorno de ansiedad por separación hace referencia básicamente a los niños que sienten un miedo extremo a tener que separarse de las figuras a las que tienen mayor apego – padres, abuelos, cuidadores, etc- o del hogar; aunque esta separación sea de forma puntual, como cuando los padres planean salir por la noche y dejar al niño al cuidado de otra persona. El trastorno de ansiedad por separación puede ir acompañado de depresión, tristeza o miedo a que algún miembro de la familia se vaya o muera. Aproximadamente uno de cada 25 niños experimenta trastorno de ansiedad por separación.
 


 

¿Cuales son los síntomas más comunes de la ansiedad por sepración en niños

Entre los síntomas más usuales se encuentra la excesiva preocupación por los daños potenciales hacia uno mismo (por ejemplo: contraer alguna enfermedad o accidente en la escuela). El niño también puede evitar actividades que signifiquen de algún modo la separación de sus padres, como asistir a campamentos de verano. Son comunes las pesadillas y las afecciones somáticas como: temblores, sudoración, dolores de cabeza y de estómago, y vómitos.
 

Terapia cognitiva conductual para tratar la Ansiedad por separación en niños

El tratamiento cognitivo-conductual de la ansiedad por separación se basa en enseñar al niño algunas habilidades fundamentales. Se enseña al niño a reconocer sentimientos ansiosos relativos a la separación, así como a identificar sus reacciones físicas ante ellos. A reconocer sus pensamientos ante las situaciones de separación y a desarrollar un plan para afrontar la situación.

También se instruye al niño sobre cómo evaluar y valorar el éxito de sus estrategias positivas de afrontamiento. Además, se utilizan estrategias de comportamiento como: modelos, juegos de rol, técnicas de relajación y prácticas de refuerzo. Se le pide que hagan una lista de situaciones que puedan resultar un reto para ellos como pueden ser: asistir a una fiesta de cumpleaños sin sus padres o permanecer en casa con una “canguro” y se les enseña a aplicar sus habilidades gradualmente, siendo sus éxitos bien valorados por los terapeutas y por sus padres.

Recientes investigaciones han demostrado que la incorporación de los padres de una forma más activa en el tratamiento de los niños con trastornos de ansiedad puede ser muy útil en la reducción del comportamiento ansioso del niño y el mantenimiento y mejora de la efectividad del tratamiento. Constantemente se enseñan nuevas formas de interactuar con el niño, lo que da como resultado que los miedos no se refuerzan inadvertidamente. También se instruye a los padres sobre formas de valorar y dar refuerzo positivo a lo conseguido.
 

CRITERIOS DEL DSM PARA EL DIAGNÓSTICO DEL TRASTORNO DE ANSIEDAD POR SEPARACIÓN

Se trata de una ansiedad excesiva o no adecuada a la edad del niño, relacionada con la separación del hogar o de figuras importantes. Se debe dar en al menos 3 de estas circunstancias:

  1. Excesivo malestar repetido cuando hay o anticipa una separación respecto el hogar o figuras importantes (padres, cuidadores…)
  2. Gran preocupación persistente por perder las personas con las que se halla vinculado o porque éstas sufran daño.
  3. Gran preocupación persistente porque se produzca un acontecimiento que le separe de las figuras con las que mantiene más vínculos (p. ej. secuestro).
  4. Resistencia o negativas repetidas a ir al colegio o cualquier otro lugar que implique separación.
  5. Resistencia o miedo persistente o excesivo a estar sin las principales figuras vinculadas en el hogar o en otros lugares.
  6. Resistencia o negativa persistente a irse a dormir sin una persona significativa cerca.
  7. Repetidas pesadillas con contenido de separaciones.
  8. Quejas repetidas de síntomas físicos al ocurrir o anticipar una separación respecto a las figuras significativas.

 

El trastorno ha de durar al menos un mes, y debe iniciarse antes de los 18 años. El trastorno de ansiedad por separación provoca en la persona un malestar significativo y causa deterioro en áreas importantes de la vida del niño, como es el colegio, el trabajo o las relaciones sociales.
 

CRITERIOS DE LA CIE PARA EL TRASTORNO DE ANSIEDAD DE SEPARACIÓN EN LA INFANCIA

Al menos deben existir tres de estos síntomas:

  1. Preocupación sin justificación por posibles daños que puedan ocurrir a personas significativas o temor a que alguna de éstas muera o les deje.
  2. Preocupación injustificada por un acontecimiento que les separe de personas significativas (p. ej. perderse, secuestro, asesinato)
  3. Desagrado o rechazo repetido a ir al colegio, sobre todo por miedo a la separación.
  4. Dificultad para separarse por la noche manifestado por:
    – Desagrado o rechazo repetido a irse a la cama sin una persona significativa cerca.
    – Frecuentes despertares durante la noche para comprobar o para dormir cerca de personas significativas.
  5. Desagrado o rechazo repetido a dormir fuera del hogar.
  6. Temor no adecuado y persistente a estar sin personas significativas en casa durante el día.
  7. Repetidas pesadillas sobre el tema de la separación.
  8. Síntomas somáticos reiterados (náuseas, dolores gástricos, cefaleas o vómitos) en situaciones que implican separación de personas significativas.
  9. Al anticipar, durante o inmediatamente después de la separación de una persona significativa, experimenta malestar excesivo y recurrente (ansiedad, llanto, rabietas, tristeza, apatía o retraimiento social).

 

Para la CIE-10 el trastorno debe aparecer antes de los 6 años y durar al menos 1 mes. Además no debe existir un trastorno por ansiedad generalizada en la infancia (la ansiedad no se limita a las situaciones de separación), ni alteraciones generalizadas del desarrollo de la personalidad o del comportamiento, trastornos psicóticos o trastornos por el uso de sustancias psicoactivas.
 

Como podemos ver los dos manuales de referencia coinciden en muchos de los puntos a considerar para diagnosticar la ansiedad por separación infantil.
 

¿Como podemos ayudar a nuestro hijo con ansiedad por separación infantil?

Las tácticas usadas con un niño no tienen porque responder de igual manera en otro pequeño, pero aquí expongo algunas que suelen ser generales, espero que os sea de utilidad.

  1. De lo que realmente se trata es de ir exponiendo al niño a lo que le causa ansiedad, pero tenemos que hacerlo de forma muy moderada y poco a poco ir aumentando el tiempo. Yo suelo hacer una lista de las posibles causas de su ansiedad para ir trabajandolas
  2. Dejar al niño con alguien que le cuide, al principio siempre sera por poco tiempo ya que lo que queremos es que nuestro hijo vea que siempre volvemos
  3. Buscar el momento adecuado para separarte de ellos, por ejemplo cuando están cansados o con hambre son más susceptibles, por lo que no es buena idea hacerlo en esos momentos.
  4. Los seres humanos necesitamos la rutina para estar tranquilos, por eso es bueno realizar las despedidas de la misma forma, son pequeños rituales que ayudaran a nuestro hijo
  5. Si al despedirnos nos ven con pena o aflicción, los pequeños se pondrán por ya que inmediatamente pensaran que pueden evitar la separación. Tenemos que mostrarnos seguros y tranquilos

 

Personalmente lo pase muy bien los primeros años que tenia que dejar a mi hijo en el colegio, lloraba, pataleaba, gritaba, pedía incluso socorro… recuerdo que incluso las cuidadoras tenían que quitármelo de los brazos y meterlo en clase