¿Qué son las habilidades sociales

Las habilidades sociales son un conjunto de capacidades que permiten el desarrollo de de acciones y conductas que hacen que las personas se desenvuelvan en la vida social. Estas habilidades son algo complejo puesto que están formadas por un amplio abanico de ideas, pensamientos, opiniones y valores que son fruto de aprendizajes y de experiencias. Todo esto provocará una enorme influencia en las conductas y actitudes que tenga la persona en su relación y también interacción con el resto.

Para empezar vamos a exponer lo que la ciencia le aporta a las Habilidades Sociales, podemos refererir al Neurobiólogo, Giacomo Rizzolati que en una entrevista para “El Pais” en el año 2005, expreso:

“Las neuronas espejo te ponen en el lugar del otro”
“La visión es la que da el vínculo para comprender a los demás”

 

Habilidades sociales y Autismo

¿Por qué este Neurobiólogo expreso esta idea?
 

Los investigadores del Departamento de Neurociencia de la Universidad de Parma, trabajaban en los movimientos de la mano y la boca de los monos simios, particularmente, las neuronas que controlan el movimiento en acciones dirigidas a un propósito, como coger un pedazo de fruta. Prácticamente por casualidad, descubrieron que estas neuronas también se activan cuando el individuo sencillamente ve que otro individuo efectúa exactamente la misma acción: por ejemplo, cuando un simio ve que otro coge algo con la mano, en él se activan los mismos puntos cerebrales que se activarían si fuera él mismo el que cogiese algo con la mano. Puesto que reflejan el comportamiento, estas neuronas se han llamado neuronas-espejo. Estas neuronas asimismo existen en el cerebro humano.

Desde este descubrimiento, se ha abierto un interesante campo que está permitiendo entender mejor, entre otras cosas, cuáles son los mecanismos que nos dejan comprender las acciones del resto y las pretensiones que las motivan. Por servirnos de un ejemplo, si un hombre entra en una tienda, se pone una camiseta y se mira en el espejo, podemos “saber” sin dificultad que seguramente tiene pretensión de comprarse esa camiseta (si le agrada lo bastante, si le convence el precio, etcétera). Esta capacidad de “leer la mente” puede parecer en principio sorprendente, pero es una cosa que todos hacemos de forma natural en multitud de ocasiones cotidianas.

Asimismo y para añadir a lo investigado por el Neurobiólogo, Rizzolati, G. debemos mentar que en la actualidad existen estudios que relacionan estas neuronas con la capacidad de interpretar emociones, lo cual es esencial en el momento de entender la sociedad en la que vivimos.

Las Habilidades Sociales como hemos comentado al comienzo de este artículo son capacidades que tenemos todos para entender en el contexto que nos desenvolvemos y amoldarnos a ese momento que estamos situados.
Para ejemplarizarlo, podemos decir “JUAN CAMINA DESCALZO POR TODA LA CASA CUANDO LLEGA DEL COLEGIO” no es igual a decir “JUAN CAMINA DESCALZO EN EL COLEGIO”, ¿Cuál es la relación en estos casos?, Al tener la capacidad de amoldarme al contexto puedo comprender que cosas puedo hacer y cuáles no, está muy bien que Juan camine descalzo por su casa, pero no en el colegio. Mi cerebro procesa continuamente la información que le proporcionan los sentidos y los decodifica para emitir una contestación, si Juan se descalza en el instituto es muy probable que finalice en dirección. Juan seguramente pudo anticiparse a la consecuencia y de ahí que no lo hizo. En su casa Juan puede hacerlo y valorar si su madre se enfada o no.

Las personas con Autismo suelen fallar en esta competencia social de poder utilizar las diferentes claves visuales, las cuales son esenciales en los contexto sociales que se desenvuelven (Singularmente la Escuela), y de esta manera viven padeciendo lo que para otros es una simple e involuntaria labor cerebral.

Muchas veces estigmatizamos a un niño, joven o adulto con Autismo por el solo hecho de tener dicho trastorno, y no vemos que desean tener «Amigos, Relacionarse, Compartir, Jugar y Vincularse» con sus iguales, pero las barreras biológicas no se lo permiten y ahí como profesionales debemos intervenir para poder ayudarlos a lograr sus objetivos en sus ámbitos.

Las estrategias que se usan para enseñar Habilidades Sociales son variadas, y a la actualidad no hay una sola técnica, esto se debe a que hay un diferentes sociedades y un técnica aplicada en China, no puede replicarse en Uruguay, ya que son diferentes culturas y las técnicas deben adaptarse a la persona, no la persona a la técnica, sobre todo en un objetivo tan especifico como las habilidades sociales.
 

¿Cuales son los principales componentes de las Habilidades Sociales?

  • Las Habilidades Sociales se adquieren principalmente a través del aprendizaje (mediante observación, imitación, ensayo y también incluyen comportamientos verbales y no verbales, específicos y discretos.
  • Suponen iniciativas y contestaciones efectivas y apropiadas.
  • Aumentan el reforzamiento social (por ejemplo, las contestaciones positivas del propio medio social).
  • Son recíprocas por naturaleza y suponen una correspondencia eficaz y apropiada.
    Su práctica está influida por las peculiaridades del medio. Esto es, factores como la edad, sexo y el estatus del receptor afectan la conducta social del sujeto.
  • Los déficits y excesos de la conducta social pueden ser concretados y objetivados a fin de intervenir.

 

Tratamiento para aumentar las habilidades sociales

Los tratamientos hoy en día son variados, pero generalmente se plantean de forma individual o grupal, en la que los abordajes son positivos en dependencia de las necesidades del niño, joven o adulto con TEA.
En lo que respecta el trabajo de habilidades, es mejor hacerlo en forma adaptada a cada persona puesto que de esa forma podemos tener estrategias para dicha problemática, y luego pasado un tiempo podemos ver si aquello que se aprendió en forma individual lo puede trasladar al ámbito grupal.

Un conjunto de Habilidades Sociales no es solo instruir aspectos del medio social, es también crear estrategias para la autorregulación de conductas no deseadas por parte de las persona con Autismo, buscar diferentes alternativas de no caer en un actitud anti-social, poder asistirlo para ver lo que no está explícito y colaborar en las visualización de las claves visuales del contexto, enseñarle a entender las emociones y lo que genera en el otro mi palabra. Son muchos aspectos a trabajar y se debe tener en cuenta todo a la hora de poder formar un grupo de pares para la enseñanza de las habilidades sociales.

Los grupos sociales, son un conjunto de pares que comparten capacidades similares, edades aproximadas e intereses, de esta manera se genera un conjunto y estos no superar los 4 o 5 integrantes. Los profesionales que más saben de esta área comparten la idea de que no es conveniente tener conjuntos elevados puesto que por norma general se acostumbran a trabajar temas sensibles y el manejo del grupo se hace difícil cuando hay solo dos profesionales por grupo, sumado asimismo a que tener la mirada en cuatro o 5 personas, no es lo mismo que ocho o bien 10. Debemos tener en consideración que es esencial producir un entorno favorecedor para el aprendizaje y esto demanda un buen tiempo, como progenitores deben saber que el compromiso es mutuo y no se trata solo de una hora semanal, el trabajo es constante y se debe generalizar a todos los ambientes que se desenvuelve esa personas con Autismo, “Escuela-Hogar-Conjunto Social”, los profesionales deben acompañar al niño fuera de la hora de taller, y esto implica tener contacto con la escuela, maestras, maestras integradoras (inclusivas), etc.

La formación por parte de los profesionales debe ser ardua, y el compromiso como ya hemos mencionado, por la parte de los padres debe ser el máximo posible, el camino en las Habilidades Sociales es extenso pero su tránsito suele ser realmente tranquilo si se respetan los procesos y se intenta comprender a la persona que tienen un déficit en las habilidades sociales.

Hace unas semanas asistí a un curso de Habilidades Sociales, donde se mencionaban muchos aspectos que resalte en el artículo, pero uno particularmente me hizo pensar mucho en las posibilidades que tenemos como sociedad para brindarles a las personas con Autismo y no lo hacemos.

Michelle García Winner, se especializa en el tratamiento de las personas con déficit cognitivo-sociales: los que tienen diagnósticos tales como autismo de alto funcionamiento, el síndrome de Asperger y el trastorno de aprendizaje no verbal. Ella tiene en su centro, grupos sociales de niños, jóvenes con TEA complementado con pequeños y jóvenes con desarrollo neurotípico, esto como pueden imaginarse es muy provechoso para las personas con Autismo puesto que no solo se hallan en un entorno natural, sumemos que además aprenden y desarrollan sus habilidades de igual forma que luego tendrán que ponerlas a prueba. No es lo mismo enseñar en un contexto y aplicar en otro, que en el mismo escenario las dos cosas.

Creo que como sociedades debemos avanzar en estos aspectos, puesto que las personas con Autismo cambian y quien ayer era un pequeño niño, el día de hoy es un adulto que no pudo tener esta posibilidad y tuvo que hacer un esfuerzo desmesurado por comprender una actitud o lo sigue haciendo, secuencia o bien acto, que para otros es sencillísimo.