Aprende esta técnica de respiración y olvidate del Estres

La técnica en cuestión se llama: “respiración por coherencia cardiaca”, deja calmar el estrés y ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares. ¿Quieres probarla?

Nuestra respiración y el ritmo cardiaco están estrechamente relacionados. Son sistemas indispensables para la vida y el buen funcionamiento de las células. Respirar de forma incorrecta implica que aparezcan el estrés, la ansiedad y la fatiga física, y provoca que el corazón deba efectuar un trabajo extra para que las células reciban el oxígeno necesario.

El estrés, produce una gran activación y desgaste del organismo. Cuando nuestro cerebro percibe cualquier situación como una amenaza, hace que el cuerpo genere una serie de respuestas: la respiración se acelera, la frecuencia cardiaca aumenta y los músculos se preparan, esto también afecta de forma negativa a hipertensión y la arterioesclerosis.

El Estrés no es la causa directa de la hipertensión, sin embargo sí se ha comprobado que puede desencadenar subidas de tensión incluso en personas que no son hipertensas. Por eso, saber manejar mejor el estrés puede ser una buena ayuda para los hipertensos aunque, eso sí, en ningún caso van a deber interrumpir el tratamiento sin consultar con su cardiólogo. Una herramienta que resulta muy útil para manejar la Ansiedad la respiración. En concreto, un nuevo procedimiento desarrollado por el Instituto HeartMath de California (EE.UU.) llamado ‘respiración por coherencia cardiaca’ que relaciona la relajación con la respiración y la frecuencia cardiaca.
 

Entre 60 y 80 latidos por minuto

Mucha gente piensa que el corazón debe mantener un ritmo regular, pero no es así: Nuestro corazón late a una frecuencia no estable y variable entre 60 y 80 latidos por minuto, cuando estamos en reposo. Esta variabilidad del ritmo cardiaco, que no tiene nada que ver con las arritmias, es indicativa del buen funcionamiento de nuestra fisiología.

La frecuencia cardiaca (es decir, el número de veces por minuto que nuestro corazón late o se contrae) varía en función de la actividad que estemos realizando. Si realizamos un esfuerzo físico la frecuencia subirá ya que necesitamos más oxígeno. Y también aumenta cuando ante una emoción (miedo, enfado, rabia, deseo, et…) y en situaciones de estrés.

La técnica de respiración por coherencia cardiaca permite, exactamente, supervisar las aceleraciones y desaceleraciones del corazón. Se trata de inspirar y exhalar de manera voluntaria de forma lenta para aumentar la amplitud de la frecuencia cardiaca. Gracias a esa sincronización entre la respiración y el ritmo del corazón se consigue entrar en lo que se llama ‘coherencia’.

La investigación ha probado que la coherencia cardiaca está en su máxima eficiencia cuando la frecuencia de respiración es de 6 ciclos por minuto, lo que da un aumento óptimo de la amplitud de la variabilidad del ritmo cardiaco. Cuando este es regular, se dibuja una onda armoniosa y redondeada el gráfico que dibuja las oscilaciones del ritmo respiratorio.

Con ese patrón de latido rítmico y fluido, entramos en lo que los científicos llaman ‘coherencia cardiaca’ y en un estado de relajación y bienestar. En contraposición, cuando estamos ansiosos o estresados se genera un trazo irregular y anárquico del ritmo respiratorio, con forma de picos. Es se ha llamado ‘ritmo cardiaco incoherente’, que provoca que nuestra fisiología se vea alterada. Este nuevo método ayuda a aliviar el estrés velozmente y posee amplios efectos positivos en nuestra salud, con un incremento notable de claridad mental y un mayor equilibrio psicoemocional. De hecho, pilotos de caza franceses están entrenados en la coherencia cardiaca para reducir el Estrés.
 

Relájate en 5 minutos. Coherencia cardiaca

Debes estar en un entorno tranquilo, sentado en una silla con la espalda recta, los pies en el suelo, sin cruzar las piernas y las manos apoyadas sobre los muslos. A lo largo del ejercicio centra tu atención en la inspiración y la espiración, en la entrada y salida del aire, como una ola.

  • Inspire por la nariz a lo largo de 5 segundos, hinchando el abdomen.
  • Espire por la boca durante 5 segundos, contrayendo el abdomen
  • Se deben realizar seis inspiraciones/espiraciones por minuto y la duración del ejercicio será unos cinco minutos. Es conveniente practicarlo por lo menos tres veces al día. Al poco de comenzar su practica vas a notar que el estrés se reduce de forma considerable.
 

Fuente:
Nº 123 de la revista Salud & Corazón