Neurofeedback y el Autismo

El autismo es un trastorno que ha aumentado su registro en niños en los últimos tiempos alrededor del planeta. Sin embargo no hay un tratamiento realmente claro, los avances tecnológicos contribuyen a prosperar la calidad de vida de los pacientes y se han desarrollado nuevos recursos en los medios para combatir este mal.

Se están realizando diversos estudios con Neurofeedback (NFB) tanto para el tratamiento del TDAH (trastornos por déficit de atención e hiperactividad) como para el espectro Autista. El objetivo de estos estudios es conseguir un tratamiento eficiente contra padecimientos como depresión, ansiedad, falta de concentración, déficit de atención y naturalmente el autismo.

Este procedimiento “es el monitoreo de los patrones cerebrales y el registro de su actividad por un medio computarizado que ayuda al menor o al adulto a mejorar su reacción sociable mediante información visual y ejercicios estimulantes que se emiten desde de un PC”.

Además de esto, el neurofeedback tiene una gran pluralidad de beneficios como la mejora en las funciones cognitivas, ayuda a acelerar el proceso de recuperación del lenguaje, consigue que el menor tenga una conexión más próxima con el entorno, personas y objetos que lo rodean, y estimula a las neuronas para trabajar adecuadamente.

A veces se considera que tratamientos como el neurofeedback sólo son opciones a largo plazo o que no son tan fáciles de hallar. Sin embargo, en estos días es una realidad y ya está al servicio de la sociedad.

Es fundamental, si se va a someter a esta técnica que se asegure de que es llevada a cabo por doctores especializados en el equipo y materiales empleados: el tratamiento del autismo por lo regular se alterna con fármacos y terapias psicológicas, por lo que puede haber efectos secundarios o retrasos en el desarrollo de los resultados.

Toda vez que hay una nueva alternativa médica surgen asimismo muchas dudas. Estas son las tres más comunes:

1. ¿El neurofeedback puede beneficiar a cualquier pequeño con autismo?

– Prácticamente a todos. Cuando se presenta un autismo severo, o sea, cuando el menor no puede tener el control de un mouse, es muy complicado aplicar el tratamiento, puesto que el medio de interacción es justamente este accesorio de la computadora.

2. ¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?

– En el caso del autismo, el tratamiento básico acostumbra a rebasar el año, y en otros casos llega a utilizarse hasta 2 años.

3. Si no hay autismo severo ¿de qué forma saber si el neurofeedback puede ayudar a un menor?

– Si tras 3 o 4 sesiones no se registran cambios en el menor, quizás no esté funcionando. Asistan a su especialista, él les va a dar las instrucciones convenientes, o bien incluso otros medios de tratamiento.
 

Tratamiento para síntomas del espectro autista con Neurofeedback (nbf)

Tratamiento para síntomas del espectro autista con Neurofeedback (nbf)

 

Testimonios reales de tratamientos con Neurofeedback para el espectro autista

 

Daniel, 4 años y medio

Descripción de la madre al comienzo del tratamiento con Neurofeedback.

“Mi hijo era un niño normal que, cara los 15 meses, dejó de charlar, prácticamente también de sonreír, empezó a llorar mucho y a ser muy obsesivo… A los tres años y medio, era poco obediente y muy beligerante con su hermano pequeño. Pasaba una gran parte del día gritando o golpeando la cabeza contra la pared o el suelo. Sus obsesiones eran tan fuertes que regían nuestras vidas. Tenía inconvenientes para bañarlo, para vestirlo y, especialmente, para evitar que hiciese daño a su hermano. Cualquier situación suponía una lucha. Se le diagnosticó autismo por esta época. Unos meses después mi hijo comenzó el tratamiento con Neurofeedback“.

Descripción de la madre tras seis meses de tratamiento con Neurofeedback

“Se ha vuelto un niño completamente distinto. Me da besos cuando estoy triste. Ya no es agresivo con su hermano ni con cualquier otro niño. En verdad, es bastante tolerante. Sus obsesiones se han reducido de una forma muy llamativa. Estoy muy agradecida de tener a mi pequeño de vuelta. Estoy convencida de que este tratamiento (Neurofeedback) le ha cambiado“.
 

Pedro, niño diagnosticado con síndrome de Asperger.

Descripción por parte de su padre de los beneficios obtenidos con ocho sesiones de Neurofeedback.

“Desde que Pedro empezó sus sesiones hemos notado los siguientes cambios en el:

  • Se muestra interesado en dialogar con sus compañeros; se ha unido a conversaciones durante las pausas para comer
  • Escucha las instrucciones que se da al grupo y plantea sus dudas de una manera adecuada si no ha entendido algo, en lugar de necesitar instrucciones repetidas tras las lecciones
  • Trabaja de forma más independiente en todas las áreas curriculares y está muy orgulloso de su independencia
  • Es capaz de producir ideas para redactar y organizar sus pensamientos independientemente
  • Recuerda hacer sus deberes en clase sin necesitar indicaciones.
  • Cuando falta a clase, pregunta a un compañero sobre lo que se ha hecho en su ausencia y lo anota

 

Javier, 24 años y diagnoticado con Sindrome de Asperger

Javier era un estudiante universitario de 24 años diagnosticado con trastorno Asperger que me fue remitido para tratamiento. Me dijo en la primera sesión en el mes de septiembre que probablemente se suicidaría si no conseguía una novia ya antes de terminar el año académico. Había sufrido múltiples hospitalizaciones psiquiátricas y había dejado dos facultades por inconvenientes con compañeros (ataques de rabia incontrolables). Se había negado a regresar a su pueblo de origen a lo largo de muchos años ya que sentía una intensa rabia directamente relacionada con él, puesto que había sufrido maltrato por la parte de sus compañeros en el colegio. Había dejado o había sido despedido de abundantes trabajos debido a sus contrariedades. Su relación con la familia era bastante complicada. Javier se enfadaba a menudo con sus familiares y se volvía violento y destructor.
 

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Hice con él ocho meses de psicoterapia. A lo largo de este periodo, cambió de residencia debido a enfrentamientos sociales, dejó otro trabajo muy enfadado y al final de la etapa, fue rehospitalizado. No logró tener pareja pero no cumplió su amenaza. Por fortuna, a lo largo de este periodo, yo hice la formación en Neurofeedback. Y Javier accedió a tratarse.

Tras 4 meses de sesiones semanales con Neurofeedback, Javier se echó novia. Espontáneamente volvió a su pueblo a visitar a su familia. Los ataques de rabia disminuyeron y después desaparecieron. Tras seis meses, con sesiones de Neurofeedback continuas semanales, Javier sostenía un trabajo, iba bien en la Universidad y quizás lo más importante, había establecido y mantenido una relación con otra muchacha, relación caracterizada por reciprocidad de desarrollo, comprensión y afecto. Un año y medio después, Javier vuelve para sesiones eventuales de recuerdo y todas sus mejoras se han mantenido. No ha habido más hospitalizaciones. Vive en un piso en la ciudad. Ha continuado en la misma universidad y sus resultados académicos son buenos. Ha mantenido su trabajo durante más de un año y tiene una buena relación con su familia. Ha creado un grupo de amigos con los que trabaja a diario. Y no tengo ninguna duda de que Neurofeedback ha mejorado el curso de su vida.