Diferencias y semejanzas entre TDAH y Síndrome de Asperger


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Aunque el TDAH y el Síndrome de Asperger son entidades independientes, las dos condiciones tienden a presentarse asociadas con una frecuencia significativamente alta. De esta forma no es extraño hallar una alta proporción de pequeños con el Síndrome de Asperger que asimismo presentan TDAH.

Tdah y síndrome de Asperger: Síntomas parecidos

Los 2 trastornos comparten ciertos síntomas hasta el punto de que bastantes pequeños con el Síndrome de Asperger son en inicio diagnosticados con TDAH. Dada la significativa coincidencia entre los dos trastornos, es vital en todos y cada uno de los casos clínicos que el proceso de diagnóstico diferencial sea llevado a cabo de una manera precisa. Los casos fronterizos entre TDAH y síndrome de Asperger, pueden presentar serias contrariedades para orientar la intervención y sobre todo para matizar la información que recibirán la familia y los educadores.

Según el Doctor Julián Vaquerizo, Jefe de Neuropediatría del Centro de salud Infanta Cristina de Badajoz, los pacientes que padecen asperger son personas muy inteligentes y por lo general no tienen habilidades sociales, tienen una obsesión por algún tema en particular, rutinas muy marcadas y sobre todo carecen de empatía o bien capacidad para interpretar el lenguaje no verbal.

Sindrome de Asperger: Personas inteligentes, con pocas habilidades sociales, con obsesiones por algún tema en particular y rutinas muy marcadas.

En opinión del doctor Vaquerizo muchos pequeños con TDAH tienen rasgos clínicos de asperger. Los síntomas son primordialmente dificultades en la interacción social (empatía, relaciones con otros pequeños) y en la comunicación (pobreza de imaginación, fallos en la comunicación no verbal y falta de charla).

Los especialistas señalan que la problemática para distinguir un TDAH y síndrome de Asperger radica en los primeros años cuando el pequeño muestra una complejidad para interpretar los sentimientos del resto y, en ocasiones sufre cierta dificultad para centrar su atención o bien muestra una conducta hiperactivo-impetuosa.

En especial a lo largo de la etapa preescolar muchos pequeños de cualquiera de las nosologías nombradas previamente pueden tener un desarrollo prácticamente idéntico. Según los especialistas, son pequeños que les cuesta interrelacionarse con otros pequeños. Le resulta bastante difícil recortar y colorear. No emplea rutinas sociales como “hola” y “adiós” y acostumbran a tener muchas pataletas.

“Al tiempo estos pequeños resaltan en ciertas disciplinas. Acostumbran a ser buenísimos con los puzles y juegos de construcción. No acostumbran a solicitar ayuda, no les agrada el colegio por el hecho de que padecen rechazo y son geniales para la música”, asevera el doctor Vaquerizo

El pequeño con Tdah presenta un carácter bastante difícil y un nivel de inatención general y también impulsividad elevada al comienzo de la niñez. Asimismo muestra un interés activo en el juego con otros pequeños, si bien frecuentemente tienen inconvenientes en la interacción social.

Estas contrariedades sociales son secundarias al patrón de inatención y consecuencia de una falta de internalización de las reglas precisas para la autorregulación de la conducta.

En cambio, el pequeño con el Síndrome de Asperger con frecuencia presenta una atención selectiva mostrando una capacidad suficiente para concentrarse en las actividades de su interés. Su incapacidad para interaccionar de forma recíproca viene acompañada de una complejidad para comprender y emplear las pautas de comunicación no verbal.

Además de esto, la capacidad del pequeño con el Síndrome de Asperger para participar en el juego social y cooperativo está poco desarrollada. En contraste con el niño que padezca Tdah, que tiene problemas en el juego por la carencia de atención sostenida y la impulsividad, el pequeño con el Síndrome de Asperger tiene poca habilidad creativa y rigidez y/o falta de interés en la experiencia social del juego.

El curso de desarrollo de los dos trastornos prosigue caminos diferentes. De esta forma, y a lo largo de la segunda etapa de la niñez, el pequeño con Tdah prosigue presentando serios problemas de atención, los que acostumbran a afectar su desempeño escolar significativamente.

No obstante, a lo largo de la niñez, el pequeño con el Síndrome de Asperger muestra la capacidad suficiente para la educación independiente. Conforme el pequeño se aproxima a la adolescencia, el déficit social se manifiesta de una manera más marcada y el patrón limitado de intereses se acentúa.

En la etapa adulta, el trastorno de la interacción social persiste, lo que conduce a una alta proporción de adultos a tener problemas para comenzar y sostener relaciones sociales.

En comparación con lenguaje, el pequeño con TDAH interrumpe las preguntas, mientras que el pequeño con síndrome de asperger no las comprende.

Con relación a la atención, el pequeño con TDAH presenta una atención dispersa y no puede detenerse ante explicaciones y estimulos. El pequeño con síndrome de asperger, su atención es deficiente, no le interesa.

A nivel social el pequeño con TDAH se aproxima a los otros pequeños, desea relacionarse, aunque en ocasiones puede ser rechazado. En el trastorno de asperger no siempre y en todo momento le resulta interesante, no se acerca; por lo tanto se relaciona poco.

Las respuestas de los dos trastornos a diferentes tratamientos son asimismo opuestos. De esta manera al tiempo que los síntomas primarios del TDAH responden exitosamente al tratamiento farmacológico, no hay un tratamiento concreto capaz de eliminar la perturbación en el desarrollo social del pequeño con Síndrome de Asperger.

Según el Doctor Julián Vaquerizo estos pequeños muy frecuentemente presentan síntomas comunes, como la inhibición social. Por esa razón, en ciertos casos el metilfenidato es el fármaco ideal para el síndrome de Asperger puesto que ayuda a suprimir rastros de inhibición social que padecen ciertos de estos pacientes.

Tdah y síndrome de Asperger: Resumimos en una tabla las diferencias entre Asperger y TDAH

Asperger:

  • El comportamiento errante ocurre todos y cada uno de los días
  • _Tienen perjudicadas sus habilidades de comunicación y lenguaje. No pueden captar señales sociales o bien expresiones faciales.
  • Las conductas repetitivas son comunes.
  • Toman un obsesivo interés en un tema y puede incomodarse con algún cambio en la rutina.
  • Puede continuar sentado por múltiples periodos de tiempo si está interesado en algo.
  • Puede probar retrasos en el desarrollo de las habilidades motoras gruesas o bien finas.

TDAH:

  • El comportamiento errante es contestación a otros factores y acontecimientos desencadenantes
  • Interacciona con otros, mas tiene inconvenientes para aguardar su turno y puede interrumpir a el resto en la charla.
  • Las conductas repetitivas no siempre y en toda circunstancia se generan.
  • Siempre y en toda circunstancia se comporta de forma imprevisible y también impredecible.
  • Tiene inconvenientes para centralizarse en una actividad, sin importar un mínimo qué interesado esté en ella.
  • El desarrollo de las habilidades motoras del pequeño con el paso del tiempo se desarrollan
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