El exceso de tecnología produce insomnio que se puede confundir con TDAH

Las nuevas tecnologías están fulminando aquello que predicaban Los Lunnis o Los Chiripitifláuticos: irse temprano a la cama. Los especialistas advierten que los pequeños y jóvenes cada vez recortan más horas de sueño por el empleo de tablets o dispositivos móviles, una realidad que tiene serias consecuencias para la salud y el comportamiento.

 

Cada vez más profesionales denuncian que se está diagnosticando a menores de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), cuando realmente tienen falta de sueño.

 

“Habitualmente cooperamos con los psiquiatras infantiles y en muchas ocasiones nos mandan a chicos con un diagnóstico inicial de TDAH y cuando ahondas ves que verdaderamente lo que hay detrás es un inconveniente de higiene del sueño”, explica Francisco Carratalá, neuropediatra del Centro de salud de Sant Joan.

 

Al tiempo que en los adultos la carencia de sueño se manifiesta en somnolencia y cansancio, en los pequeños ocurre todo lo opuesto, están más hiperactivos y con una mayor falta de concentración, tal y como apuntan los especialistas.

Los pediatras critican que los progenitores dejen a sus hijos ver la tele o bien la tablet hasta altas horas de la noche. La luz azul que emiten estos dispositivos llega mediante la retina a las células cerebrales que regulan el sueño, impidiendo la fabricación de melatonina, que es la hormona que hace dormir.

 

Consecuencias de la carencia de sueño en niños

Estos son algunos de los síntomas de no tener un correcto descanso:

  • Depresión,
  • Obesidad
  • Inconvenientes cardiovasculares
  • Hiperactividad
  • Falta de concentración

     

Los pediatras aseguran que la privación de sueño da paso a estados de ansiedad y depresión. Además de esto, las últimas investigaciones apuntan a que hay una esencial relación entre la carencia de sueño y la obesidad.

Los especialistas asimismo advierten en un futuro próximo va a haber un incremento de los inconvenientes cardiovasculares en la población, derivados de los hábitos perjudiciales del sueño.