Tdah y la Autoeficacia

con frecuencia uno de los efectos que más  presentan las afectados por  TDAH es la baja autoestima y falta de motivación. Ambos términos son complejos de explicar y por lo mismo muy genéricos y difíciles de trabajar. Por eso hablaremos en términos menos complejos que los anteriores, pero  fundamental tratar si nuestra intención es desarrollar estrategias que motiven y fomenten la autoestima: la autoeficacia. 

¿Qué es la autoeficacia?

El concepto de auto-eficacia es la creencia que tenemos acerca de que podremos o no cumplir con un propósito.

Dentro de las expectativas que influyen en la auto-eficacia, podemos distinguir dos tipos:

  •   De eficacia: Creo que se entenderá mejor con ejemplos, así que en este punto tenemos las típicas afirmaciones como ….  “No soy capaz de mantener una dieta de adelgazamieto” o “Me resulta fácil mantener una dieta para adelgazar”.
  •  De resultado: Estas son las afirmaciones o negaciones que tratan de anticipar el éxito o fracaso de una acción determinada. Por ejemplo “Si mantengo durante un 2 meses esta dieta adelgazaré 5 kg” o “Esta dieta no va a funcionar conmigo por muy bien que yo lo haga”

Gracias a esta teoría podremos ser más conscientes de nuestra motivación real (siempre y cuando sepamos identificar el tipo de expectativas)  a la hora de llevar a cabo un proyecto o tarea. Ambas expectativas (las de eficacia y las de resultado) han de jugar a nuestro favor para mantener una motivación constante.

Los dos tipos de expectativas pueden interactuar del siguiente modo provocando una serie de emociones:

  • Si tenemos expectativas de resultado positivas. Si sigo esta dieta durante 2 meses adelgazaré los 5 kg,  y las de eficacia también (sé que soy capaz de hacer correctamente la dieta) tenderemos a la motivación para afrontar una tarea como seguir un régimen de adelgazamiento. Estaremos en la mejor situación para cumplir nuestros objetivos.
  • Si nuestras expectativas de resultado son positivas (si sigo esta dieta durante 2 meses, adelgazaré los 5 kg) pero sin embargo las de eficacia son negativas (no me considero capaz de comer sólo los productos de la dieta)  es muy posible que no intentemos hacer ningún esfuerzo.
  • Si esperamos resultados negativos (por mucho que siga ese régimen, voy a seguir igual) pero sin embargo las de eficacia son positivas (sé que soy capaz de comer todos los días los productos de la dieta)  pensaremos que no depende de nosotros y que por mucho que hagamos dará igual, no lucharemos por alcanzar nuestro objetivo.
  • Si tanto nuestras expectativas de eficacia como de resultado son negativas (por mucho que siga ese régimen, voy a seguir igual y no me considero capaz de comer sólo los productos de la dieta) tenderemos a la apatía y es casi seguro que abandonemos nuestro objetivo.

Por lo tanto, a la hora de llevar a cabo un objetivo es conveniente revisar si tanto nuestras expectativas de resultado -¿confío en que lo que estoy haciendo es válido para mi objetivo?- y de eficacia -¿soy realmente capaz de hacer lo que me he propuesto?- son las adecuadas para tener un estado motivacional óptimo. Si nuestras respuestas no son afirmativas conviene que redefinamos nuestra estrategia bien eligiendo una acción que consideremos más eficaz o bien, una acción en la que nos consideremos capaces de hacer o ambas…

 

¿Qué ocurre en el TDAH?

Muchas veces las expectativas de eficacia son influidas en el TDAH por una serie de experiencias desagradables y  juicios desafortunados de terceros  (que poseen un pobre conocimiento del trastorno) que conducen a falsas creencias en la capacidad de la persona “soy incapaz de estudiar una hora todos los días, no me puedo concentrar”. Si no somos muy conscientes de esto, es posible que la motivación no se mantenga en ninguna acción que llevemos a cabo porque, después de todo, la persona no se cree capaz.

 

¿Qué podemos hacer?

Por un lado; facilitar el éxito diseñando acciones en las que una persona se crea capaz y por otro lado; realizar un cambio de creencias en cuanto a sus posibilidades “no eres incapaz de estudiar una hora todos los días, simplemente has de encontrar tu manera de hacerlo, como por ejemplo estudiar en intervalos más cortos, utilizar estrategias visuales, etc…”

Otras veces serán las expectativas de resultado las que estén afectadas ya que una persona puede tender a pensar que la influencia del trastorno es mayor de lo que realmente es “las matemáticas son imposibles de aprobar para alguien con TDAH” “¿Para qué voy a estudiar Bachillerato sin con TDAH no puedo aprobar?” Es importante desbancar estas creencias mostrando casos de personas con TDAH que han estudiado carreras  de las cuales tenemos cuantiosos ejemplos.

Estos son algunos ejemplos de Personas que han cambiado el mundo, y tenían  TDAH.

    • Thomas Edison tenia tdah
    • Albert Einstien, por increíble que parezca también tenia tdah
    • Alexander Graham Bell, también padeció tdah
    • Benjamin Franklin, otro gran personaje de la historia con tdah

Pensemos, ¿que sería del mundo sin sus descubrimientos?

 

Las estrategias de motivación son fundamentales a la hora de superar el TDAH

Las estrategias de motivación son algo fundamental a la hora de superar el TDAH para ello es muy necesario tomar conciencia de que exista una correcta interacción entre nuestras expectativas de eficacia y de resultado, sino va a ser verdaderamente difícil que nos motivemos porque sencillamente creeremos que no vale la pena realizar ningún esfuerzo. La teoría de la autoeficacia  nos da unas claves muy interesantes para conocernos mejor a nosotros mismos  y a los demás y ser capaces mediante el cambio de expectativas de influir en el estado motivacional.