Si existiese un manual que nos enseñara a ser buenos padres, seguramente tendría millones de páginas y aún así no creo que estuviese completo. Tendría cientos de alternativas y excepciones para todo entre otras cosas porque no hay dos personas iguales. Ahora imagínate que ese manual es para padres con hijos que tienen TDA (trastorno por déficit de atención) o TDAH (le sumamos hiperactividad), si de verdad existiese tendría un millón de páginas más, y es que todos estaremos deacuerdo en que criar un niño con TDA o TDAH es una tarea que solo lo pueden hacer los Super-Padres (padres y madres).

He escuchado muchas quedas, tal vez cientos de ellas de padres que se enfadan, padres que se sienten indignados y que se lamentan por la falta de entendimiento, comprensión y poco tacto que suelen tener otras personas con sus hijos o hacia ellos mismos como tutores del menor.
En este artículo me gustaría exponer las quejas que más me han transmitido.

 

Estas son las cosas que no deberías decirle a un padres con hijos con TDA o TDAH

 

1. Mi hijo es estupendo, siempre lo hace todo bien:
Es una tendencia natural de todos los padres hablar de lo bien que se porta nuestro hijo, lo listo que ha salido, lo maravilloso que es en el colegio y las buenas notas que saca, que le encanta hacer los deberes y las tareas de casa, un sin fin de halagos que seguro que habréis escuchado ya. Si esto nos pasa a padres con niños con TDAH o Tda lo único que produce son inseguridades, nos cuestionamos si nuestra labor como padres está siendo correcta o si por el contrario no estamos siendo capaces de ayudar a nuestro hijo, nuestra autoestima bajara y en bastantes ocasiones presionamos a nuestro hijo para que alcance el mismo nivel que otros.
Para luchar contra esto tenemos que estar bien informados sobre el problema que tiene nuestro pequeño, tenemos que ser consciente que nuestro hijo no atiende en clase, no espera su turno, le cuesta mucho o casi nunca acaba las tareas escolares no porque no quiera, es simplemente porque no puede.
Tener claro que nos esforzamos y no es un problema de ser peores padres que otros, nuestro hijo tiene un problema y tenemos que hacer todo lo posible por ayudarlo a salir adelante en la vida.
Otro tema que debes tener en cuenta es que hay muchos padres que exageran mucho sobre el comportamiento de sus hijos, cuando digo mucho es muchísimo, así que no te creas ni la mitad.
 

2. ¿Tu hijo no está invitado al cumpleaños?
Demoledor, ¿verdad?. Las celebraciones de cumpleaños suponen una gran ilusión para todos los niños, se reúnen todos los amigos y se lo pasan de maravilla en un entorno de juegos y diversión, claro está, esto solo es posible si estás invitado.
Imaginate como debe sentirse un niño cuando ve que a todos se les entrega las invitaciones para la fiesta y a él siempre lo descartan, nunca lo invitan. Pues lógicamente su autoestima estará por los suelos, no lo va a comprender, ¿qué es lo que pasa, porque no me invitan nunca?. Los pequeños con TDAH son niños como todos y se merecen una infancia inolvidable, divertirse con los demás amigos y sentirse integrados.
No, no lo hagas y habla con el padre del niño con TDAH para invitarlo a la celebración. Ponte en su lugar y piensa en cómo te sentirias tu en su lugar.

Como padres lo mejor es asistir a las fiestas de cumpleaños (aunque sea una fiesta solo para niños), de esta forma si se da alguna situación difícil podremos actuar y normalizarla, nadie como nosotros para saber como es nuestro hijo.
 

3. Tu hijo es un maleducado, no lo has sabido criar
Esto es lo peor que pueden decir y hay mucha gente desconsiderada que no dudan en decirte lo mal que lo estás haciendo. Generalmente esta desafortunada afirmación la oirás de gente cercana, ya que hay que tener confianza para decirla. En mi caso particular ha sido sobre todo la familia, más de una vez he tenido que escuchar cosas de ese tipo de familiares cercanos, incluso de los que no tienen hijos y no tienen ni idea de lo que se pasa, después cuando tienen hijos todo cambia y los ves como cometen los errores que intentaban corregirte, pero nunca, nunca lo van a reconocer.

Los niños con TDAH muy a menudo son tildados de maleducados, porque no pueden estar quietos, molestan a sus compañeros y son impulsivos, contestan cuando no deber hacerlo o no escuchan cuando se les pide que presten atención. Tienes que saber que todo esto no son comportamientos de niños que estén recibiendo una mala educación, estos síntomas son la representación del trastorno que padecen. Por esto mismo, el echar las culpas a los padres no ayuda en nada. A menudo los padres con hijos con TDAH se sienten frustrados por no conseguir que su hijo se comporte como todos los demás, y son el objetivo de comentarios negativos hacia sus hijos.

Hay que ser más comprensivos y no buscar culpables que es a lo que tendemos siempre.

 

4. Si estás medicando a tu hijo eres un mal padre
Cuando un especialista en TDAH, tras realizar un diagnóstico clínico, y haber evaluado los síntomas, su intensidad e impacto en la vida del pequeño, y las circunstancias que le rodean, aconseja que el tratamiento incluya medicación, ¿porqué debería un padre pensar que hace algo malo para su hijo?. Está claro que todos deseamos que nuestros hijos gocen siempre de buena salud, que no les pase nunca nada y que no precisen ir al centro sanitario, ni tomar ningún medicamento. Pero no porque los medicamentos sean malos, sino por el hecho de que no deseamos que nuestros hijos sufran. Pero si los necesitan, les daremos antibióticos, calmantes o lo que necesiten para recuperarse. Y precisamente por eso, no debemos juzgar mal a los progenitores de los pequeños con TDAH que han seguido la recomendación de su médico, y hacen lo posible a fin de que su hijo tenga una vida plena. Considera que aparte de esa medicación va a haber horas de apoyo en estudio, clases de refuerzo, ayuda psicopedagógica y psicológica, mucha paciencia y toneladas de cariño.
 

5. Yo no haría esto así
Puede ser. Pero ten en cuenta que tampoco sabes lo que es vivir las 24 horas del día con un niño TDAH. Si fueses madre o bien padre de un pequeño con TDAH a lo mejor no harías las cosas como las piensas ahora, que no lo eres. Por el hecho de que la distancia, la carencia de información sobre todo lo que viven esas personas, nos pone en una situación bastante difícil para opinar con fundamento. De ahí que es tan importante que los progenitores con hijos con TDAH sigan las recomendaciones de los especialistas psiquiatras infantiles, neuropediatras, psicólogos y psicopedagogos, pues sí están en una situación desde la cual pueden hacer recomendaciones. Lo demás son creencias sin más, que lo que hacen es confundir a los progenitores y angustiarnos. Es mucho mejor, si en vez de opinar, escuchamos lo que ellos deben decir y aprendemos sobre cómo se puede ayudar a ese pequeño.
 

Estas cinco cuestiones son las quejas que más he visto en padres con TDAH, lógicamente puede haber muchas más por la que si no te sientes identificado con las de este artículo y me quieres hacer llegar tus quejas, las podría añadir para que todos podamos aprender de ellas.